Vóleibol: rotaciones, sistema 5-1 y formaciones de recepción
SportStudioLab · Publicada el
En vóleibol, dónde está cada jugadora en el momento del saque no es una decisión libre: lo marca la rotación y lo limita el reglamento. Ese es el motivo por el que tantas jugadas fallan antes de empezar, con una falta de posición o una recepción mal organizada. Esta guía explica la lógica de las rotaciones y cómo dibujarlas para que cada jugadora sepa dónde colocarse en las seis rotaciones.
Las seis zonas
La pista de cada equipo se divide en seis zonas numeradas. En la línea delantera, de derecha a izquierda mirando a la red, están la zona 2, la 3 y la 4. En la zaguera, la zona 1 (atrás a la derecha, desde donde se saca), la 6 (atrás en el centro) y la 5 (atrás a la izquierda). Cada vez que el equipo recupera el derecho a sacar, las jugadoras rotan una posición en el sentido de las agujas del reloj.
La regla de posición en el saque
En el momento en que el balón es golpeado en el saque, cada equipo debe respetar el orden de rotación. Esto significa dos cosas:
- De delante a atrás: cada zaguera debe estar más lejos de la red que su delantera correspondiente (la 1 detrás de la 2, la 6 detrás de la 3 y la 5 detrás de la 4).
- De lado a lado: dentro de cada línea se mantiene el orden (la 4 a la izquierda de la 3 y la 3 a la izquierda de la 2; la 5 a la izquierda de la 6 y la 6 a la izquierda de la 1).
- La jugadora que saca no cuenta para esta regla. En cuanto el balón está en juego, todas pueden moverse libremente a su zona de juego.
El sistema 5-1
En el 5-1 hay una sola colocadora y cinco atacantes: la opuesta (colocada en diagonal con la colocadora en el orden de rotación), dos centrales y dos receptoras-atacantes. Cuando la colocadora está en la zaga, hay tres atacantes en la red; cuando está delante, solo dos, y por eso esas rotaciones suelen ser las más difíciles para el ataque.
En el 6-2 se usan dos colocadoras situadas en diagonal y la que coloca es siempre la que está en la zaga, de forma que siempre hay tres atacantes delante. La pizarra incluye plantillas para el ataque base en 5-1 y para el 6-2, que puedes usar como punto de partida para cada rotación.
Formaciones de recepción
La líbero solo juega en la zaga, normalmente sustituyendo a las centrales cuando estas rotan atrás, y suele ser la referencia de la recepción.
- En W: cinco jugadoras forman una W y solo la colocadora queda fuera de la recepción. Es habitual en categorías de formación porque reparte la responsabilidad, aunque deja muchas zonas de frontera entre receptoras.
- Con tres receptoras: las dos receptoras-atacantes y la líbero cubren casi todo el campo, y el resto se aparta para atacar. Es lo más común en niveles avanzados porque concentra la recepción en las mejores.
- Con dos receptoras: se usa con equipos de recepción muy sólida o contra saques poco agresivos.
Dibujar las seis rotaciones
- Crea una pizarra por rotación (o un paso por rotación en la misma pizarra animada).
- Coloca a las seis jugadoras en su posición legal de recepción y comprueba el orden delante-atrás y lado a lado.
- Marca con zonas qué área cubre cada receptora; las fronteras entre ellas son las que más fallan.
- Añade la penetración de la colocadora desde la zaga hasta su posición junto a la red.
- Dibuja las rutas de ataque disponibles en esa rotación: rápida por el centro, bola alta por zona 4, ataque por zaguera («pipe»).
Defensa y transición
Una vez dominada la recepción, el siguiente paso es la defensa del ataque rival y el contraataque. La pizarra incluye la defensa perimetral, la defensa con jugadora atrasada en el centro y el doble bloqueo por fuera; dibujar dónde queda el hueco detrás del bloqueo ayuda a que la defensa sepa qué balón cubrir. En el diseñador de ejercicios encontrarás tareas de defensa en concha, trabajo de pies de bloqueo y penetración de colocadora para entrenarlo.