Balonmano: defensas 6-0, 5-1 y 3-2-1 y cómo atacarlas
SportStudioLab · Publicada el
En balonmano la defensa se organiza alrededor de dos líneas que no se mueven: la del área de portería, a 6 metros, y la de golpe franco, a 9. Dentro de ese espacio, el sistema defensivo decide cuántos defensores están en cada altura y, por tanto, qué tiros y qué pases se conceden. Esta guía compara los tres sistemas más usados y explica cómo representarlos en la pizarra.
Cómo leer un sistema defensivo
La nomenclatura indica cuántos defensores hay en cada línea, empezando por la más cercana a la portería. Un 6-0 tiene seis jugadores en la primera línea y ninguno adelantado; un 5-1, cinco en la primera y uno por delante; un 3-2-1, tres en la primera, dos en una segunda línea y uno más adelantado. Cuanto más profunda es la defensa, más presiona el pase y más espacio deja a la espalda.
Defensa 6-0
Los seis defensores se colocan cerca de la línea de 6 metros y salen hacia el lanzador que recibe, volviendo después a su posición. Es una defensa sólida contra el pivote y los extremos, y permite bloquear con varios brazos los lanzamientos desde 9 metros.
Su punto débil es el lanzamiento exterior: si los laterales rivales lanzan bien desde lejos, la defensa tiene que salir mucho y abre huecos entre defensores. Para atacarla funcionan los cruces entre lateral y central, el juego con el pivote entre el segundo y el tercer defensor y la circulación rápida para que el balón llegue al extremo con ventaja.
Defensa 5-1
Cinco defensores en la primera línea y un avanzado que molesta al central rival, normalmente cerca de la línea de 9 metros. El avanzado corta líneas de pase, dificulta que el central organice y puede provocar pérdidas.
A cambio, la primera línea tiene un defensor menos para cubrir la misma anchura. El ataque suele buscar la espalda del avanzado con un pase al pivote, aclarar el centro para un uno contra uno o usar dos centrales para que el avanzado no sepa a quién presionar.
Defensa 3-2-1
Es la más profunda y activa de las tres: tres defensores cerca del área, dos en una segunda línea y un avanzado. Exige mucha movilidad y entendimiento entre defensores, porque los desplazamientos son largos y las ayudas constantes. Bien ejecutada provoca muchas pérdidas y contraataques; mal ejecutada, deja pasillos para pasar al pivote y espacios para penetrar.
Contra la 3-2-1 suelen funcionar el juego con dos pivotes, las circulaciones con muchos pases cortos y las penetraciones sucesivas que obligan a la defensa a cerrar una y otra vez hasta que aparece el hueco.
Cómo elegir
- 6-0: equipos con defensores altos y buen bloqueo, o rivales con buen pivote y extremos.
- 5-1: cuando el rival depende mucho de su central o para cortar la circulación sin renunciar a una primera línea sólida.
- 3-2-1: equipos rápidos y bien coordinados que buscan robos y contraataque, o para cambiar el ritmo de un partido.
- Defensas mixtas (5+1): un defensor marca individualmente al jugador más peligroso del rival y el resto defiende en zona.
Superioridad 7v6 con portería vacía
Cuando el equipo atacante cambia al portero por un jugador de campo, ataca siete contra seis. Es una herramienta útil para superar una defensa muy cerrada o recuperar un resultado, pero cualquier pérdida puede acabar en gol a portería vacía desde el propio campo. En la pizarra conviene dibujar dos cosas: la circulación para encontrar al jugador libre y la reacción defensiva si se pierde el balón. Ambas están incluidas como plantillas.
Entrenarlo
- Explica en la pizarra la posición base y los desplazamientos según dónde esté el balón.
- Entrena los desplazamientos defensivos sin balón, por parejas y tríos de defensores.
- Pasa a situaciones reducidas (3v3 en un lado, 2v2 con pivote) antes del 6v6.
- Añade la transición: si la defensa recupera, contraataque directo, para que robar tenga recompensa.