La hoja de siete de balonmano tiene que comunicar de un vistazo tres roles distintos —laterales/central, extremos y pivote—, justo lo que una tarjeta genérica de once nunca fue pensada para hacer.
El balonmano se juega con siete, no con once ni con cinco, así que la maquetación, el espaciado de jugadores y las proporciones de la pista están pensados para ese número. Extremos, centrales/laterales y pivote se colocan dentro del encuadre tal y como se sitúan realmente en una pista de 40×20 m frente a la línea de 6 metros, de modo que el gráfico se lee bien para quien sigue el deporte.